CONTENIDO

CREENCIA E ISLAM

BELIEF AND Publicación Ikhlas Núm: 1

  1-Creencia E Islam

  2-Nota

  3-Introduccion

  4-Iman e Islam

  5-Los Fundamentos De Islam

  6-Los Fundamentos De Iman

  7-Dos Cartas De Sheref Ad-Din Muniri

  8-Allah Existe Y Es Uno. Todas Las Criaturas Eran Inexistentes Y Volvern A Serlo.

  9-Salafiyya

10-Glosario


DOS CARTAS DE SHEREF AD-DIN MUNIRI

(Rahimullah)

Sheref ad-Din Ahmad ibn Yahya Muniri (fallecido en el 782/1380), uno de los grandes ‘ulama de Islam, educado en India, escribió en la carta 18 de su libro en persa Maktubat:

La mayoría de la gente se desvía por basar sus acciones sobre dudas e ilusiones. Algunos de éstos dicen “Allah no necesita nuestra ‘ibada (adoración). Nuestra ‘ibada no le beneficia. Es indiferente a Su Grandeza el que la gente le adore o le desobedezca. Aquellos que hacen ‘ibada sufren problemas y se molestan en vano.” Este razonamiento es erróneo. Aquellos que no conocen Islam dicen esto porque piensan que la ‘ibada se nos ordena porque se supone útil para Allah. Esta es una suposición profundamente errónea, que lleva a confundir lo posible con lo imposible. La ‘ibada de cualquiera es solo útil para uno mismo. Allah afirma claramente en el ayat núm. 18 del Sura Fatir que esto es así. La persona que lleva consigo este error es como alguien a quien el doctor a recomendado hacer dieta y no la hace, diciendo “no le hace daño al doctor que yo no haga dieta.” Tiene razón. No perjudicará al doctor. Le perjudicará a él. El médico recomienda la dieta, no por su propio beneficio, sino para curar la enfermedad del paciente. Si el enfermo sigue las recomendaciones del médico, se recuperará, si no lo hace, morirá. Y esto no perjudicará al doctor en absoluto.

Otras gentes de ideas erróneas nunca hacen ‘ibada ni abandonan aquello que es haram (prohibido). Es decir, que no siguen Islam. Dicen “Allah es Karim (Generoso) y Misericordioso, se compadece de Sus criaturas, Su perdón no tiene fin. No castigará a nadie.” En parte tienen razón, pero también se equivocan en la última parte. El Shaytan (Satán) los engaña y los lleva a la desobediencia. Pero alguien razonable no será engañado por Shaytan. Allah es Generoso y Misericordioso, pero también castigará con fuerza a aquellos que lo merezcan. Somos testigos de la pobreza y los problemas que Inflige sobre algunas gentes de este mundo. El hace, sin vacilar, que algunos de sus siervos vivan en tormento. Y aunque es Misericordioso y El es El Razzak (Sostenedor), No dará ni un mendrugo de pan, si El no quiere, hasta que los problemas de la agricultura y ganadería sean asumidos. El no permitirá que alguien sobreviva sin comer ni beber. No curará a aquel que no toma la medicina. El creó medios para todas las bendiciones del mundo, tales como vivir, estar sano y tener propiedades, pero privó de su misericordia a los que no recurren a los medios de las bendiciones de este mundo.  Y así es también para obtener las bendiciones del próximo mundo. El hizo que la incredulidad y la ignorancia fueran venenos fatales para el alma. Y la vagancia enferma el alma también. Si la medicina no se emplea, el alma enfermará y morirá. La única medicina para tratar la incredulidad y la ignorancia es el conocimiento y la ma’arifa (conocimiento de Allah). Y la medicina para la vagancia es hacer salat y todo tipo de actos de ‘ibada. Si en este mundo, una persona toma veneno y luego dice “Allah es Misericordioso y me protegerá del daño del veneno”, seguramente enfermará y morirá.  Si alguien con diarrea toma aceite de ricino [o si un diabético toma azúcar o comida con almidón], sin duda empeorará. Seguir las ansias (shahwa) propias del nafs, enferma el corazón. Si no cree en el daño que pueden hacerle, acabará matando a su corazón, porque aquel que no cree se convierte en un incrédulo. Y la incredulidad es un veneno para el alma y el corazón.

Otro grupo con las ideas confundidas se somete a riyada, sufriendo hambre con el propósito de erradicar el deseo (shahwa), la furia (ghadab) y los deseos sensuales que Islam desaprueba. Creen que Islam les ordena erradicarlos. Pero después de pasar hambre durante largos períodos, comprueban que sus males no han sucumbido, y concluyen que Islam les ordena hacer algo que no puede ser llevado a cabo. Dicen “esta orden de Islam no se puede seguir. El hombre no puede librarse de los hábitos de su naturaleza. Intentar eliminarlos es como trabajar por hacer blanca a una persona negra. Intentar algo imposible es desperdiciar la vida.” Piensan y actúan en la dirección errónea. Sin embargo, decir que Islam les ordena hacerlo es pura ignorancia e idiotez, puesto que Islam no ordena erradicar los atributos humanos como la furia o el deseo. Dicha afirmación es una calumnia contra Islam. Si Islam lo hubiera ordenado, Muhammad (la paz sea con él), el maestro de Islam, no hubiera tenido estos atributos. De hecho, el dijo “Yo también soy un ser humano. Puedo enfadarme como los demás.” Y de vez en cuando se le veía enfadado. Su enfado era siempre por Allah. Allah elogia en el Corán a la gente “que puede sobreponerse a su furia.” No elogia a aquellos que no se enfadan. El que esta gente confundida afirme que uno debe erradicar sus deseos, no tiene base alguna. El hecho de que Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) se casara con nueve mujeres (que Allah esté complacido con ellas) demuestra claramente que esta afirmación es incorrecta. Si una persona pierde su deseo, deberá recuperarlo con la ayuda de tratamiento y medicinas. Lo mismo ocurre con la furia. Un hombre puede proteger a su mujer y a sus hijos con su furia. Puede luchar (en jihad) contra los enemigos de Islam con la ayuda de este atributo. Se debe al deseo el hecho de que la gente tenga hijos y se les honre después de su muerte. Estas son cosas agradables y dignas de enaltecer en Islam.

Islam no nos ordena erradicar el deseo y la furia sino que nos aconseja que los controlemos y los usemos como Islam prescribe. Es similar al caso de un jinete o de un cazador. No deben deshacerse de sus animales (caballo o perro de caza) sino domarlos y emplearlos en su favor. En otras palabras, el deseo y la furia son como el caballo para un jinete o el perro de un cazador, las bendiciones de la otra vida no pueden obtenerse sin ellos. Pero emplearlos correctamente implica entrenarlos y usarlos de acuerdo con Islam. Si no se regulan, se hacen excesivos, sobrepasan los límites y nos conducen a la ruina. La riyada está para entrenar estos deseos y hacerlos obedientes, no para erradicarlos. Y esto es posible para todo el mundo.

En cuanto a un cuarto grupo de gente en confusión, estos dicen “Todo fue predestinado en el pasado eterno. Antes de que un niño nazca, se ha decidido si va a ser said (merecedor de el Jardín) o shaqui (merecedor del Fuego). Esto no cambiará a posteriori. Por esta razón, no tiene sentido adorar.” Así lo dijeron los Sahaba cuando Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) les habló del qada’ y del qadar y les dijo que todo estaba predestinado en eternidad: “Confiemos en la predestinación eterna y dejemos la ‘ibada”, pero el Profeta respondió Adorad! ‘Es fácil para todos hacer aquello para lo que han sido predestinados en eternidad! Es decir, a aquel que ha sido determinado said, se le hará hacer  lo que los said hacen. Así se entiende que, el hecho de que los que han sido predestinados a ser said en eternidad, hagan ‘ibada, y los que han sido predestinados a ser shaqi en eternidad, desobedezcan a Allah, es similar al hecho de que, los que tienen en su destino la salud y la fortaleza, coman bien y se cuiden y los destinados a enfermar y morir, coman mal y no tomen sus medicinas. Aquellos destinados a morir de hambre o enfermedad no pueden beneficiarse de la comida o la medicina. Las formas de ganar dinero están abiertas para la persona destinada a ser rica. Aquel cuyo destino es morir en el Este encuentra cerrados los caminos al Oeste. Como se nos ha informado, cuando el Arcángel Azra’il (la paz sea con él) visitó al Profeta Suleyman (la paz sea con él), miró intencionadamente a uno de los que estaban allí con él. El hombre se asustó por la severa mirada de Azra’il. Cuando Azra’il se fue, este hombre le rogó a Suleyman que ordenara al viento que llevase a su alma a una ciudad del Oeste en una hora, para escapar del Arcángel. Cuando Azra’il volvió, Suleyman le preguntó porque había mirado así a su compañero. Este contesto “Se me había ordenado llevarme su alma en una ciudad del Oeste en una hora. Pero luego le vi en tu compañía. No pude evitar mirarle con sorpresa. Luego fui a aquella ciudad para llevar a cabo mi orden, allí le encontré y me llevé su vida.” Como vemos, el hombre temía a Azra’il por miedo a que hubiera llegado su hora. Entonces Suleyman dijo “La predestinación en eternidad tuvo efecto por una cadena de medios. De la misma forma, la persona cuyo destino sea ser said, tendrá en su vida el Imán y podrá corregir sus malos hábitos con la riyada. El ayat 125 del Sura al-An’am declara “Allah pone Islam en el corazón de aquel a quién Quiere guiar al camino recto.” La persona cuyo destino es ser shaqui, tendrá pensamientos como “No hay necesidad de hacer ‘ibada. Fue predestinado en eternidad el hecho de que una persona sea said o shaqi.” Entonces no hace ‘ibada por este razonamiento. Su carencia de ‘ibada por este pensamiento demuestra que estaba predestinado en eternidad a ser shaqi. De la misma forma, la persona cuya ignorancia había sido predestinada, recibe el pensamiento “Todo fue predestinado en eternidad, leer o aprender no sirve de nada a aquel cuyo destino sea ser ignorante.” Entonces no lee ni estudia y permanece siendo ignorante. Si el destino de alguien es llevar una granja y obtener cosechas abundantes, se le da el destino de trabajar la tierra y sembrar bien. Y este es el caso de los que fueron predestinados a ser said y tienen Imán y adoran a Allah, y de los que fueron destinados a ser shaqi y desobedecen y son incrédulos. Los idiotas, incapaces de entender esto dicen “¿Qué tienen que ver el Imán y la ‘ibada con ser said en eternidad, o la incredulidad y la desobediencia con ser shaqi?” Con su corta razón, intentan comprender esta relación y tratan de resolverlo todo con su propio intelecto. Pero la razón humana es limitada, y es de ignorantes o de idiotas intentar razonar las cosas que están más allá de la razón. Aquellos que piensan que esto es posible, deben ser juzgados como tontos. ‘Isa (la paz sea con él) dijo “No fue difícil para mi curar al ciego crónico, ni tampoco resucitar a los muertos. Pero no puedo explicarle la verdad a un idiota.” Allah eleva a algunos de sus siervos a la estación de los ángeles o por encima de ellos, y a otros los reduce a la condición de los perros o los cerdos.

Sheref ad-Din Ahmad ibn Yahya Muniri escribió en su carta núm. 76:

‘Sa’ada’ significa ‘merecer el Jardín’. Y ‘Shaqawa’ significa ‘merecer el Fuego’. Sa’ada y Shaqawa son como los dos almacenes de Allah. La llave al primer almacén es la obediencia y la ‘ibada. La llave a la segunda es cometer faltas. Allah destinó en eternidad si una persona sería said o shaqi. [Lo que llamamos el destino.] La persona llamada a ser said recibe la llave de la sa’ada en este mundo, y obedece a Allah subhana wa ta’ala. La persona llamada a ser shaqi recibe la llave de la shaqawa en este mundo, y desobedece a Allah. En este mundo, todos pueden entender si son said o shaqi mirando la llave que hay en su mano. Los ‘ulama que meditan sobre el mundo que viene entienden con esto si una persona es said o shaqi. Pero los que ostentan un puesto religioso, pero son adictos a este mundo, no lo saben. Todos los honores y bendiciones están en adorar a Allah. Todos los males y problemas tienen su origen en la desobediencia. Los problemas y males vienen con la desobediencia. El confort y la facilidad vienen con la obediencia. Hubo un hombre que dedicó su vida a rezar y a hacer ‘ibada en la Mezquita de Aqsa en Jerusalén. Cuando se dejó una sajda (postración), perdió tanto que estaba totalmente destruido. Sin embargo, el perro de Ashab al-kahf que caminó algunos pasos detras de los siddiq, fue elevado hasta el punto de que no volvió a descender a pesar de estar sucio. Este es un hecho sorprendente. Los hombres de conocimiento no han resuelto este enigma en siglos. La razón humana no puede comprender la Sabiduría Divina que en el se esconde. Allah le dijo a Adán (la paz sea con él) que no comiera trigo, pero le dejó comer. Le ordenó a Satán postrarse ante Adán (la paz sea con él), pero El deseó que no lo hiciera. Nos dijo que le buscáramos, pero no nos permitió encontrarle. Sobre estos asuntos, los peregrinos del Camino Divino, no han dicho sino que nunca pudieron comprenderlos. Entonces ¿Cómo podemos nosotros decir algo? Allah no necesita la creencia o la adoración de los seres humanos, cuya incredulidad o desviación nunca pueden dañarle. El no necesita a Sus criaturas. El hizo el conocimiento como medio para aclarar la incredulidad y creó la ignorancia como medio para el error. La creencia y la obediencia seoriginan del conocimiento, mientras que la incredulidad y la desviación proceden de la ignorancia. La obediencia no debe ser evitada aunque parezca servil, y la desviación debe ser evitada aunque parezca pequeña. Los ‘ulama de Islam han declarado que hay tres cosas que conducen a otras tres: la obediencia conduce a la aceptación (Rida’) de Allah, la desviación causa Su Ghadab (furia), el Imán lleva a obtener honor y dignidad. Por esta razón debemos evitar cometer faltas, por insignificantes que parezcan, la furia de Allah podría estar enellas. Debemos considerar a cada creyente mejor que nosotros. Podría ser un esclavo al que Allah ama enormemente. El destino de cada persona, que fue determinado en eternidad, no puede ser cambiado. Si Allah lo desea, puede perdonar a alguien que no deja de cometer faltas y le desobedece. Cuando los ángeles preguntaron ÝOh ‘Allah! ¿Vas a crear esas criaturas que corromperán la tierra y derramarán sangre? El no contestó que no corromperían sino que dijo “Yo se lo que vosotros no sabéis.” Esto significa que Allah expresa “Yo hago digno lo despreciable. Acerco lo que está lejos, Exalto lo bajo. Vosotros les juzgáis por su conducta pero Yo miro en sus corazones. Vosotros tomáis vuestra pureza en consideración, los hombres confían en Mi Misericordia. Así como Me agrada vuestra inocencia, Me gusta perdonar sus faltas. No podéis saber lo que Yo sé. Yo les hago obtener mis bendiciones eternas y les acaricio a todos con Mi favor sin fin’.”

Sheref ad-Din Ahmad ibn Yahya Muniri vivió en Bihar, India, donde se encuentra su tumba. Munir es un pueblo de Bihar. Su biografía detallada fue escrita por Sha ‘Abd al-Haqq ad-Dahlawi en su trabajo persa Akhbar al-ajiyar, que fue publicado en Deoband, India en 1332/1914 y más tarde reproducido en Lahore, Pakistán. Los libros Irshad-us-salikin, Ma’adin-ul-ma’ani y Maktubat son muy estimables. Ghulam ‘Ali ‘Abdullah ad-Dahlawi (Rahimullahu ta’ala), un gran ‘alim de Ahl as-Sunna que murió en 1240/1824, recomendó el Maktubat en su carta núm. 99 y escribió sobre su utilidad en la purificación del corazón. 

ALLAH EXISTE Y ES UNO.
TODAS LAS CRIATURAS ERAN
INEXISTENTES Y VOLVERN A SERLO.

Reconocemos las cosas que nos rodean por medio de nuestros órganos sensitivos. Las cosas que afectan a estos órganos se llaman seres o criaturas. Los efectos de estos seres en nuestros cinco sentidos se llaman propiedades o atributos, por los cuales se distinguen los unos de los otros. La luz, el sonido, el agua, el aire o el cristal son todos seres. Todos existen. Los seres que tienen tamaño, peso y volumen, es decir, aquellos que ocupan un lugar en el espacio se llaman sustancias o materia. Las sustancias se distinguen las unas de las otras por sus cualidades o propiedades. El aire, el agua, la piedra o el cristal son cada uno, una sustancia. La luz y el sonido no son sustancias puesto que no ocupan lugar ni tienen peso. Cada ser tiene una energía o un poder, es decir, que puede ejercer trabajo. Cada sustancia puede estar en tres estados: sólido, líquido o gaseoso. Las sustancias sólidas tienen formas. Los líquidos y los gases toman la forma de aquello que las contiene y no tienen forma específica. Una sustancia con forma se llama objeto. Muchas de las sustancias a nuestro alrededor son objetos. Por ejemplo: una llave, una chincheta, unas tenazas, una azada o un clavo son objetos con formas diferentes. Pero pueden estar hechas de la misma materia (el acero). Las sustancias son de dos tipos: elementos y compuestos.

En todos los objetos ocurren cambios constantemente. Estos pueden moverse, cambiando de lugar, agrandar su tamaño o encoger. Pueden cambiar de color o pueden enfermar y morir si se trata de seres vivos. Estos cambios se llaman eventos. No hay cambio en la materia a menos que haya un efecto exterior. Un evento que no cambia la esencia de la materia se llama evento físico. Rasgar una hoja de papel es un evento físico. Algún poder debe afectar a la sustancia para que le ocurra un evento físico. Los eventos que transforman la composición o esencia de las sustancias se llaman eventos químicos. Cuando una hoja de papel se quema y se vuelve ceniza, ha ocurrido un evento químico. Una sustancia debe ser afectada por otra para que un evento químico ocurra. Cuando dos o más sustancias se interrelacionan y se da un evento químico en cada una de ellas, ha ocurrido una reacción química.

Las reacciones químicas entre sustancias, es decir, su afectarse las unas a las otras, ocurre entre sus más diminutas unidades (que puedan tomar parte en un cambio químico). Estas unidades se llaman átomos. Cada objeto está hecho de una masa de átomos. Aunque las estructuras de los átomos son parecidas, sus pesos y tamaños son diferentes. Conocemos 105 tipos de átomos hoy en día. Ni el átomo más grande puede ser visto por el más potente microscopio. Cuando átomos similares se juntan, forman un elemento. Puesto que hay 105 tipos de átomos, hay 105 tipos de elementos. Acero, azufre, mercurio, oxígeno y carbono son algunos de estos elementos. Cuando átomos diferentes se unen forman compuestos. Hay cientos de miles de compuestos. El agua, el alcohol, el azúcar y la cal son algunos de ellos. Los compuestos se forman al combinarse dos o más elementos o átomos.

Todos los objetos, como las montañas, los mares, todo tipo de plantas y animales, están compuestos de los 105 elementos. Todas las sustancias están formadas por la combinación de los átomos de dos o más de estos 105 elementos. El aire, la tierra, el agua, el calor, la luz, la electricidad y los gérmenes desasocian a los compuestos y causan que las sustancias se combinen entre ellas. No existe cambio sin una causa. En estos cambios, los átomos, unidades de los elementos, emigran de una sustancia a otra o abandonan una sustancia y se liberan. Vemos objetos ‘desaparecer’, pero esto es debido a nuestra apreciación externa del fenómeno. Este ‘aparecer’ o ‘desaparecer’ no es más que una transformación de unas sustancias en otras. La desaparición de un objeto, por ejemplo, la de un cadáver en la tierra, es un cambio a nuevas sustancias como el agua, los gases y las sustancias del suelo. Si las nuevas sustancias que emergen no afectan a nuestros órganos sensitivos, no podemos darnos cuenta de su existencia. Por esto decimos que el objeto anterior ‘desapareció’, aunque, en realidad, solo sufrió un cambio. También vemos que la naturaleza de los 105 elementos cambia y que ocurren eventos físicos y químicos en cada elemento. Cuando un elemento se combina con otro (o otros) en un compuesto, este se ioniza, es decir, que sus átomos ganan o pierden electrones, y entonces las propiedades físicas y químicas de dicho elemento cambian. El átomo de cada elemento esta hecho de un núcleo y un número variable de pequeñas partículas llamadas electrones. El núcleo está en el centro del átomo. Los núcleos de los átomos de todos los elementos excepto el hidrógeno están hechos de partículas llamadas protones, que están cargadas de electricidad positiva, y de neutrones, que no llevan carga eléctrica. El electrón es la partícula de carga negativa que se mueve alrededor del núcleo. Los electrones no están siempre en una misma órbita sino que la varían.

También ha sido descubierto en los elementos radioactivos, que existen cambios denominados fisiones que ocurren en el núcleo de los átomos. Lo que es más, en estas fisiones nucleares, un elemento se convierte en otro y parte de la masa de la materia deja de existir como tal, convirtiendosé en energía. Así que, al igual que los compuestos, los elementos cambian y pueden convertirse los unos en los otros.

Cada sustancia, viva o muerta, cambia. Es decir, que la vieja desaparece y la nueva emerge. Cada ser vivo, planta o animal que existe hoy, antes no existía y en su lugar habían otros seres vivos. En el futuro, ninguno de los seres que ahora viven continuará viviendo, y otros seres vivos vendrán a la existencia. El caso es el mismo con los seres muertos o sin vida. Todos los seres vivos o sin vida, como el elemento del acero y los compuestos de la piedra y el hueso, y todas las partículas, están en constante cambio, las viejas desaparecen y otras nuevas emergen. Cuando las propiedades de la sustancia que desaparece y las de la sustancia que aparece coinciden, el hombre, incapaz de apreciar el cambio por sí solo, supone que la sustancia es siempre existente. Un ejemplo de esto está en las películas, donde una imagen diferente se pone frente al ojo a cortos intervalos de tiempo. Pero el espectador, incapaz de notar este cambio continuo, cree estar viendo el movimiento de una sola imagen en la pantalla. Cuando un trozo de papel se quema y se convierte en ceniza, decimos que el papel ha desaparecido y la ceniza ha aparecido, ya que, en este caso, apreciamos el cambio. Cuando el hielo se derrite, decimos que el hielo desaparece y el agua aparece.

Está escrito al principio del libro Sharh al-Aqa’id “Puesto que todos los seres significan la existencia de Allah, todas las criaturas se llaman ‘alam. También, cada clase de seres de la misma especie se llama ‘alam. Por ejemplo el ‘alam de los seres humanos, el ‘alam de los ángeles, el ‘alam de los animales, o el ‘alam de los que no tienen vida. O también, cada objeto es llamado ‘alam.

Está escrito en la página 441 del libro Sharh al-Mawaqif “El ‘alam es Hádiz, es decir, que es todo criatura. En otras palabras, que vino a la existencia y antes no existía. [Hemos explicado anteriormente que las criaturas vienen las unas de las otras.] La materia y las particularidades de las sustancias son ambas Hádiz. Sobre este tema, han habido cuatro creencias distintas. 1) De acuerdo con los musulmanes, los cristianos, los judíos y los adoradores del fuego, la materia y las particularidades de las sustancias son ambas Hádiz. 2) De acuerdo con Aristóteles y los filósofos que le siguen, la materia y las particularidades de las sustancias son eternas. Dijeron que no habían venido al mundo de la nada y que siempre existirían. La química moderna prueba el error de esta teoría contundentemente. Una persona que cree o dice que esto es así, sale de Islam y se convierte en incrédulo. También Ibn Sina Husein (Avicena, que murió en 428/1037) y Muhammad Farabi (que murió en Damasco en 339/950), lo dijeron así. 3) De acuerdo con los filósofos que precedieron a Aristóteles, la materia es eterna pero sus peculiaridades son Hádiz. Hoy, la mayoría de los científicos creen en esto erróneamente. 4) Nadie ha dicho que la materia sea Hádiz y las peculiaridades eternas. Calinos no pudo decidirse entre las cuatro posibilidades.

Los musulmanes han probado de varias formas que tanto la materia como sus propiedades son Hádiz. Lo primero es que la materia y todas sus partículas están en cambio constante. Algo que está en constante cambio no puede ser eterno, debe ser Hádiz (perecedero). Puesto que el proceso de venir al mundo de cada sustancia procedente de la anterior, no puede remontarse al pasado eterno. Estos cambios debieron tener un principio, es decir, que algunas sustancias iniciales debieron de haber sido creadas a partir de la nada. Si no hubiera habido una sustancia inicial creada de la nada, es decir, si el proceso de una sustancia siguiendo a la que le precede, se remontara hasta el pasado eterno, no habría un principio en el cual las sustancias hubieran comenzado a salir las unas de las otras y entonces, ninguna sustancia existiría hoy. La existencia actual de las sustancias y su originar las unas de las otras nos muestra el hecho de que se han multiplicado a partir de las sustancias iniciales que fueron creadas a partir de la nada.

Lo que es más, no puede decirse que una piedra que cae del cielo venga del espacio infinito o del tiempo eterno, puesto que estas palabras implican ‘no tener principio ni limites’. Por lo que ‘venir del infinito’ significa ‘venir de la no existencia’, y algo sobre lo que se dice que viene del infinito no debió haber venido en absoluto. Por lo que sería incorrecto decir “viene del infinito.” De la misma forma, los seres humanos, multiplicándose los unos a partir de los otros, no pudieron venir de la eternidad. Se tienen que haber multiplicado empezando con el primer hombre, creado a partir de la nada. Si no hubiera habido un primer hombre creado de la nada y el multiplicarse de los seres humanos viniera de la eternidad, no habría ningún ser humano hoy. El caso es el mismo con todos los seres. Sería incompatible con la ciencia decir “Así vino y así se irá. No hubo sustancia inicial creada de la nada.” El cambio no indica eternidad sino que demuestra el haber sido creado de la nada. Es decir, que no demuestra la cualidad de ser Wajib al-wujud, sino la de ser mumkin al-wujud.

Pregunta: El Creador del ‘alam y Sus Atributos son Eternos. Puesto que Su Atributo de ‘Creación’ es eterno, ¿no debería el ‘alam ser eterno también?

Respuesta: Somos testigos constantes del hecho de que El Creador, que Es Eterno, cambia las sustancias y las partículas por medios diversos, es decir, las aniquila y crea otras en su lugar. El Creador Eterno Crea cuando El Quiere y Crea las sustancias la una a partir de la otra. Y así como crea cada ‘alam, cada sustancia y cada partícula por algún medio o causa, también puede crearlos sin medio ni causa cuando El Quiera.

La persona que cree que las clases de seres son Hádiz, también cree que serán aniquiladas. Es obvio que los seres que fueron creados en algún momento, no habiendo existido anteriormente, pueden dejar de existir otra vez. Ahora vemos que muchos seres dejan de existir o cambian a un estado en el cual se hacen imperceptibles a nuestros órganos sensitivos.

Ser musulmán implica creer en el hecho de que las sustancias, los seres y los objetos fueron creados de la nada y volverán a dejar de existir. Hemos visto que las sustancias han estado viniendo a la existencia cuando no existían y luego han dejado de existir otra vez, es decir, que su forma y propiedades han estado desapareciendo. Cuando los objetos desaparecen las sustancias permanecen, pero como hemos explicado, las sustancias tampoco son eternas, fueron creadas hace mucho tiempo por Allah y El las volverá a aniquilar cuando llegue el fin del mundo. El conocimiento científico actual no nos impide creer en este hecho. No creerlo significa degradar la ciencia y demostrar hostilidad hacia Islam. Islam no rechaza el conocimiento científico. Solo rechaza la omisión del aprendizaje del Din y de los deberes de adoración. Tampoco el conocimiento científico niega Islam. Por el contrario, lo confirma y verifica.

Puesto que el ‘alam es Hádiz, debe haber tenido un creador que lo haya creado de la nada ya que, como hemos explicado, ningún evento puede ocurrir por sí solo. Hoy en día, miles de medicinas, dispositivos del hogar, bienes industriales y comerciales, equipos electrónicos y armas se fabrican en factorías. La mayoría se producen por medio de sofisticados cálculos y después de cientos de tests. ¿Acaso decimos que alguno de estos objetos vino a la existencia por sí solo? No. Decimos que cada uno de ellos fue hecho consciente y discreccionalmente por un productor, es decir, que alguien los hizo. Sin embargo se afirma que millones de sustancias relacionadas con los seres vivos y sin vida y las cosas y eventos recientemente hallados, cuyas estructuras se desconocen aún, se produjeron a sí mismas de forma accidental. ¿Qué tipo de obstinación es esta? Es evidente que solo hay Un Creador que hace posible la existencia de cada sustancia y movimiento. Este Creador es Wajib al-wujud, es decir, que no vino a la existencia después de no haber existido, sino que necesariamente, es Eterno, siempre existente. No necesita de nada para existir. Si no hubiera sido, de forma necesaria, Eterno, habría sido mumkin al-wujud o Hádiz, una criatura como el ‘alam. Como criatura, habría sido creado de la nada o por medio de cambios, a partir de otra criatura que a su vez tuvo que ser creada por otro creador, habiendo entonces la necesidad de un número infinito de creadores. Pero si pensamos de la forma que hemos expuesto anteriormente, que los cambios en las criaturas no pueden ser infinitos, comprenderemos que no puede haber un número infinito de creadores y que la creación fue iniciada por un Primer y Unico Creador. No hay creador antes o después de El. El Creador no fue creado. El siempre existe. Si dejara de existir por un momento, todo dejaría de existir. Wajib al-wujud no necesita nada en ningún sentido. Aquel que ha creado la tierra, los cielos, los átomos y los seres vivos en un orden tan regular y preciso, debe Ser Omnipotente, Omnisciente, Capaz de crear lo que quiera y debe de Ser Uno, sin cambio alguno en El. Si su poder no fuera infinito, si no fuera Omnisciente, no hubiera sido capaz de crear a las criaturas en un orden tan regular y preciso. Si hubiera más de un creador, cuando sus deseos de crear algo no ocurrieran, aquellos cuyos deseos de creación se vieran fracasados no serían creadores y las cosas creadas estarían todas mezcladas. Para más información, lean los comentarios en árabe y turco del Qasidat al-Amali de ‘Ali Ushi (fallecido en 575/1180).

Ningún cambio ocurre en el Creador. Antes de crear el universo, era igual que es ahora. Tal como lo creó todo de la nada, sigue siempre creándolo todo. De otro modo, cualquier cambio indicaría ser una criatura y haber sido creado de la nada. El siempre existe y nunca dejará de existir. Por lo tanto no hay cambio en El. Así como las criaturas Le necesitaron en su creación inicial, le siguen necesitando en cada momento. Solo El lo crea todo y produce cada cambio. El lo crea todo a través de medios para que el hombre sobreviva y sea civilizado, para que todo esté en orden. Así como crea las causas, crea el poder, que es el efecto en las causas. El hombre no puede crear nada. La obra del hombre es solo un medio en las causas que afectan a las sustancias.

Comer cuando se tiene hambre, tomar medicinas cuando se está enfermo, prender una cerilla para encender una vela, derramar ácido o zinc para obtener hidrógeno, mezclar cal con barro y calentar la mezcla para hacer cemento, alimentar a la vaca para obtener leche, construir una estación hidroeléctrica para generar electricidad o levantar cualquier tipo de fábrica, son todos ejemplos de actuar como medios, sirviéndose de las causas para que Allah cree cosas nuevas. También la voluntad y el poder del hombre son medios creados por Allah. Y los hombres son medios para Su creación. Esta es la forma en la que Allah desea crear. Como vemos, sería absurdo e incompatible con la razón decir “Este o aquel crearon esto” o “Nosotros creamos aquello.”

Los hombres tienen que amar al Creador Unico que les trajo a la existencia y les hace sobrevivir, creando y enviando las cosas que necesitan. Deben ser sus siervos y esclavos. Cada criatura debe adorarle, obedecerle y respetarle. Esto se explica ampliamente en la página siete de la carta. El mismo declaró que el nombre del Wajib al-wujud, de la Divinidad, de este Dios que es Uno, es Allah. Los hombres no tienen derecho a cambiar el Nombre que El mismo reveló. Un acto de tal injusticia sería erróneo y odioso.

“SALAFIYYA”

Diremos desde un principio que los libros escritos por los ‘ulama de Ahl as-Sunna no mencionan nada por el nombre de ‘Salafiyya’ o de un ‘Madhab Salafiyya’. Estos nombres, forjados a posteriori por los que están en contra de los madhabs, se extendieron entre los otomanos a través de los libros de no madhab, traducidos del árabe al turco por hombres de religión ignorantes. Según ellos:

“Salafiyya es el nombre del madhab que habían seguido todos los sunnis antes de que se fundaran los madhabs de Ash’ariyya y Maturidiyya. Eran los seguidores de los Sahaba y los Tabi’in. El Madhab Salafiyya es el madhab de los Sahaba, los Tabi’in y los Taba at-Tabi’in. Los cuatro grandes Imams pertenecían a este madhab. El primer libro que defendió la Salafiyya fue Fiqh al Akbar, escrito por Imam al a’zam. Imam al-Ghazzali escribió en su libro Iljam al-awam ‘ani ‘l-kalam, que el madhab Salafiyya tenía siete principios esenciales. Los ‘ilm al-kalam de los mutajirin (los que vinieron después) empezaron con Imam al-Ghazzali. Habiendo estudiado los madhabs de los antiguos ‘ulama de kalam y las ideas de los filósofos islámicos, Imam al-Ghazzali hizo cambios en los métodos de ‘ilm al-kalam. Insertó argumentos filosóficos en los ‘ilm al-kalam con intención de refutarlos. Ar-Radi y al-Amidi combinaron kalam y filosofía y los hicieron una rama del conocimiento. Y al-Baidawi hizo el kalam y la filosofía inseparables. El ‘ilm al-kalam de los mutajirin previno la extensión del madhab Salafiyya. Ibn Taimiyya y su discípulo Ibn al-Qayyim al-Jawziyya intentó enriquecer el Madhab Salafiyya que luego se separó en dos partes; los primeros salafi no se adentraron en detalles sobre los atributos de Allah o sobre el Nass de mutashabih. Los salafi que vinieron después tuvieron interés en detallarlos. Este caso se hace bastante evidente con los salafi más recientes como Ibn Taimiyya y Ibn al-Qayyim. Tanto los salafi anteriores como los posteriores se llaman Ahl as-Sunna al-jassa. Los hombres de kalam que pertenecían a Ahl as-Sunna interpretaron parte del Nass, pero los salafiyya se opusieron. Al decir que la faz de Allah y Su venir no son como las caras y el venir de la gente, los Salafiyya difieren de los Mushabbiha.”

No es correcto decir que los madhabs de al-Ash’ari y al-Martudi fueron fundados más tarde. Estos dos grandes Imams explicaron el conocimiento de i’tiqad e Imán que había sido comunicado por Salaf as-salihin, lo ordenaron por clases y lo publicaron, haciéndolo comprensible para los jóvenes. Al-Imam al-Ash’ari estaba en la cadena de discípulos de Imam Shafi. Imam al-Martudi era un gran eslabón de la cadena de discípulos de Imam al-a’zam Abu Hanifa. Al-Ash’ari y al-Martudi no se salieron del madhab común de sus maestros. No fundaron nuevos madhabs. Estos dos, sus maestros y los cuatro grandes Imams tenían un único madhab de creencia con el bien conocido nombre de Ahl as-Sunna wa ‘l-Jama’a. Las creencias de la gente de este grupo son las creencias de los Sahaba, los Tabi’in y los Taba at-Tabi’in. El libro Fiqh al-Akbar, escrito por Imam al-a’zam Abu Hanifa, defiende el madhab de Ahl as-Sunna. La palabra ‘Salafiyya’ no existe en ese libro ni en el Iljam al-awam ‘ani ‘l-kalam de Imam Al-Ghazzali. Estos dos libros y Qawl al-fasl, una de las explicaciones del libro Fiqh al-Akbar, enseñan el madhab de Ahl as-Sunna y contestan a los grupos y filósofos que están desviados. Imam Al-Ghazzali escribió en su libro Iljam al-awam ‘ani ‘l-kalam: “En este libro informaré de que el madhab de los Salaf es correcto. Explicaré que los que disienten de este madhab llevan consigo la bida’. El madhab de los Salaf significa el madhab de los Sahaba y los Tabi’in. Los principios esenciales de este madhab son siete.” Como vemos, el Iljam menciona los siete principios esenciales del ‘Salaf’. Pretender que se refiere a los siete principios esenciales de ‘Salafiyya’ es tergiversar el texto y difamar a Imam Al-Ghazzali. Tal y como afirman todos los libros de Ahl as-Sunna, el libro Durr al-mukhtar, un valioso texto de fiqh, dice: “Salaf es un epíteto para los Sahaba y los Tabi’in. También se llaman los Salaf as-salihin. Y los ‘ulama de Ahl as-Sunna que vienen después de Salaf as-Salihin se llaman ‘Jalaf’. Imam Al-Ghazzali, Imam ar-Radi e Imam al-Baidawi, a quien se estimaba y honraba sobre los demás por los ‘ulama de tafsir, estaban todos en el madhab de Salaf as-Salihin. Los grupos de bida’ que surgieron en su tiempo mezclaron ‘ilm al kalam con filosofía. De hecho basaron su Imán en la filosofía. El libro Al-milal wa’n-nihal ofrece información detallada sobre las creencias de estos grupos desviados. Al tiempo que defendían el madhab de Ahl as-Sunna contra los grupos corruptos y refutaban sus ideas confundidas, estos tres grandes Imams contestaron de forma extensa a su filosofía. Ofrecer estas respuestas no significa mezclar la filosofía con el madhab de Ahl as-Sunna. Por el contrario, ellos purificaron el conocimiento de kalam de los pensamientos filosóficos que se le habían interpolado. No existe método ni pensamiento filosófico en la obra de al-Baidawi o en el tafsir de Sheij Zada, la más valiosa de sus anotaciones. Es una calumnia despreciable decir que estos tres Imams se dedicaron a la filosofía. Este estigma se les dio a los ‘ulama de Ahl as-Sunna por primera vez en el libro Al-wasita de Ibn Taimiyya. Y decir que Ibn Taimiyya e Ibn al-Qayyim intentaron enriquecer el madhab Salafiyya, es divulgar un importante punto, sobre el cual los que están en el camino correcto y los que se ha desviado, difieren. Antes de estas dos personas no hubo un madhab llamado ‘salafiyya’, ni tan solo la palabra. ¿Cómo se les puede atribuir el haberlo enriquecido? Antes de estos dos, solo había un madhab correct, el madhab de Salaf as-Salihin, llamado Ahl as-Sunna wa ‘l-Jama’a. Ibn Taimiyya intentó distorsionarlo e inventó numerosas innovaciones. La fuente de los libros, palabras y pensamientos corruptos de la gente la-madhabi y reformistas de hoy en día, es solo la bida’ de Ibn Taimiyya. Para engañar a los musulmanes y convencer a la juventud de que su camino desviado era el correcto, estos corruptores diseñaron una horrible estratagema: forjaron el nombre ‘Salafiyya’ partiendo del termino ‘Salaf as-Salihin’, para así justificar la bida’ y la corrupción de Ibn Taimiyya y desviar a los jóvenes hacia él. Atacaron a los ‘ulama del Islam, sucesores de Salaf as-Salihin, con los estigmas de ‘filosofía’ y ‘bida’’, y les acusaron por disentir de su nombre inventado, ‘Salafiyya’. Presentaron a Ibn Taimiyya como mujtahid, como el héroe que resucitó la Salafiyya. De hecho, los ‘ulama de Ahl as-Sunna (que Allah esté complacido con ellos), que son los sucesores de Salaf as-Salihin, defienden las enseñanzas de i’tiqad de Ahl as-Sunna, que era el madhab de Salaf as-Salihin, y en los libros que han escrito hasta nuestros días y en los que aún siguen escribiendo, nos informan de que Ibn Taimiyya, ash-Shawkani y otros como ellos han disentido del camino de Salaf as-Salihin y han estado llevando a los musulmanes hacia el desastre.

Aquellos que lean libros como At-tawassuli bi ‘n-Nabi wa bi ‘s-salihin, Ulama al-muslimin wa ‘l-mujalifun, Shifa’ as-siqam y su prefacio Tat’hir al fu’ad min danasi ‘l-i’tiqad, se darán cuenta de que la gente que inventó las creencias corruptas llamadas ‘Nueva Salafiyya’ están llevando a los musulmanes hacia la perdición e intentando destruir Islam desde dentro.

Hoy en día, algunas bocas emplean frecuentemente el termino ‘Salafiya’. Cada musulmán debería saber muy bien que no hay nada en Islam con el nombre de ‘Salafiyya’, sino que solo existe el madhab Salaf as-Salihin, que fueron los musulmanes de los dos primeros siglos de Islam y que fueron enaltecidos en un Hadiz. Los ‘ulama del Islam que vinieron en el tercer y cuarto siglo se llaman Jalaf as-sadiqin. El i’tiqad de esta honorable gente se llama el madhab de Ahl as-Sunna wa ‘l-Jama’a. Este es el madhab del Imán, los principios de la creencia. El Imán de los Sahaba y el de los Tabi’in era el mismo. No había diferencia entre sus creencias. Hoy en día, la mayoría de los musulmanes del mundo están en el madhab de Ahl as-Sunna. Todos los 72 grupos desviados de bida’ aparecieron después de los dos primeros siglos de Islam. Los fundadores de algunos de estos grupos vivieron antes, pero fue después de los Tabi’in cuando escribieron sus libros, formaron grupos y desafiaron a Ahl as-Sunna.

Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) trajo las creencias de Ahl as-Sunna. Los Sahaba al-kiram derivaron estas enseñanzas de Imán a partir de la fuente. Y los Tabi’in Izan a su vez, aprendieron estas enseñanzas de los Sahaba al-kiram. Y de ellos aprendieron sus sucesores, y así nos han llegado las enseñanzas de Ahl as-Sunna por la vía de la transmisión y el tawatur. Estas enseñanzas no pueden explorarse por la vía de la razón. El intelecto no puede cambiarlas, solo asistir en su comprensión. De hecho, el intelecto es necesario para entenderlas, darse cuenta de que son correctas y apreciar su valor. Todos los ‘ulama de Hadiz sostenían las creencias de Ahl as-Sunna. Los Imams de las cuatro madhabs pertenecían, de hecho y en sus acciones, a este único madhab. También al-Martudi y al-Ash’ari, los dos Imams de nuestros madhabs de creencia, pertenecían al madhab de Ahl as-Sunna. Ambos promulgaron este madhab. Siempre lo defendieron contra los corruptores y materialistas, que habían quedado atrapados en las ciénagas de la antigua filosofía griega. Y aunque fueron contemporáneos, vivieron en lugares diferentes y sus formas de pensar y de tratar con los que les ofendían eran distintas, por lo que los métodos de defensa y las respuestas de estos dos grandes ‘ulama fueron diferentes. Pero esto no significa que pertenecieran a madhabs diferentes. Cientos de miles de ‘ulama y awliya’ que han estudiado en profundidad y que han llegado tras estos dos Imams, han indagado en sus libros y han declarado en consenso que ambos pertenecieron al madhab de Ahl as-Sunna. Los ‘ulama de Ahl as-Sunna tomaron el Nass con sus significados externos. Es decir, que dieron a los ayats y Hadices sus significados externos y no explicaron (ta’wil) el Nass ni modificaron estos significados, a menos que hubiera una darura (necesidal) para hacerlo. Y nunca establecieron cambios a partir de su conocimiento u opiniones personales. Pero aquellos que pertenecieron a grupos desviados y los la-madhabi (no-madhab) no dudaron en cambiar las enseñanzas de Imán e ‘ibada, tal y como habían aprendido de filósofos griegos y falsos científicos que eran adversarios del Islam.

Cuando el Gobierno Otomano, que era el guardián y sirviente de los ‘ulama de Ahl as-Sunna, se disolvió, sucumbiendo a los artificios del siglo llevados a cabo por los masones, los misioneros y la nefasta política impuesta por el Imperio Británico, quienes movilizaron todas sus fuerzas materiales, los que estaban en contra de los madhabs aprovecharon su oportunidad. Con diabólicas mentiras y estrategias, comenzaron a atacar a Ahl as-Sunna y a destruir Islam desde el interior. Especialmente en países como Arabia Saudi, donde los ‘ulama de Ahl as-Sunna no pueden expresarse hoy con libertad. El inmensurable oro que dispensaron los wahabis ayudó a extender esta agresión por todo el mundo. Como hemos sabido por informes procedentes de Pakistán, India y los países africanos, hombres de religión sin mucho conocimiento fueron colocados y sobornados con puestos religiosos y apartamentos con el fin de que apoyaran a los agresores. Su traición al engañar a los jóvenes y alienarlos del madhab de Ahl as-Sunna les procuró ciertas ventajas. En uno de los libros que escribieron para desviar a los estudiantes de las madrasas, hijos de los musulmanes, se decía: “He escrito este libro con la intención de eliminar la intolerancia de los madhabs y ayudar a todo el mundo a vivir en paz en sus madhabs.” Este hombre quiere decir que la solución para eliminar la intolerancia de los madhabs es atacar a Ahl as-Sunna y desprestigiar a los ‘ulama de Ahl as-Sunna. Hunde una daga en el Islam y luego dice estar haciéndolo para que los musulmanes vivan en paz. En otro lugar del libro se dice “si una persona pensante acierta en su pensamiento, será recompensado diez veces, si no acierta será recompensado una vez.” Según esto, cualquiera, no importa si es cristiano o politeísta, será recompensado por cada pensamiento que tenga, y será recompensado diez veces por sus pensamientos correctos! Vean cómo tergiversa el Hadiz ash-sherif de nuestro Profeta (que la paz y las bendiciones de Allah sean con él) y cómo hace sus trucos! El Hadiz dice así: “Si un mujtahid acierta al extraer reglas de un ayat o de un Hadiz, recibirá diez zawabs. Si no acierta, recibirá un zawab.”

En el tiempo de Salaf as-Salihin y de los ‘ulama mujtahids, que eran sus sucesores, y hasta el final del cuarto siglo del Islam, cuando un nuevo asunto emergía como resultado de un cambio en la forma y condiciones de vida, los ‘ulama mujtahids trabajaban día y noche para deducir la forma en la que el asunto debía ser tratado, partiendo de las cuatro fuentes llamadas al-adillat ash-Shar’iyya. Entonces, todos los musulmanes hacían las cosas pertenecientes a ese asunto de acuerdo con las deducciones del Imam de su madhab. Y aquellos que hacían esto recibían diez zawabs o bien uno. Tras el cuarto siglo, la gente continuó siguiendo las deducciones de estos mujtahids. En el curso de este largo período, ni un solo musulmán se perdía o se veía en un dilema acerca de como actuar. Pero habiendo pasado el tiempo, ningún ‘alim o mufti tenía el conocimiento que le permitiese ni tan solo el séptimo grado de ijtihad, por lo que hoy en día, tenemos que aprender de un musulmán que sepa leer y comprenda los libros de los ‘ulama de los cuatro madhabs, y recurrir a los libros traducidos por él, adaptando nuestra ‘ibada y nuestra vida diaria a ellos. Allah expuso las reglas para todo en el Corán al Karim. Su elevado Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le dé paz) las explicó todas. Y los ‘ulama de Ahl as-Sunna, habiéndolas aprendido de los Sahaba, las escribieron en sus libros. Hoy en día estos libros están por todo el mundo. Cada práctica nueva que aparezca, desde hoy hasta el Ultimo Día, puede ser ejemplificada por una de las enseñanzas contenidas en estos libros. Esta posibilidad es una mu’jiza del Corán al Karim y una karama de los ‘ulama de Islam. Pero es de una importancia esencial aprender preguntando a un musulmán sunni. Si preguntas a un hombre de religión que no pertenezca a una de las cuatro madhabs, te confundirá dándote una respuesta inconsistente con los libros de fiqh.

Ya hemos explicado cómo la juventud es engañada por los ignorantes la-madhabi (no-madhab) que han estado una temporada en países árabes, han aprendido a hablar árabe, han malgastado su tiempo llevando una vida de distracción, placeres y faltas, y luego, con un papel sellado por los la-madhabi (no-madhab), enemigos de Ahl as-Sunna, han vuelto a Pakistán o a la India. Los jóvenes que ven sus falsos diplomas y les oyen hablar árabe creen que se trata de ‘ulama del Islam. Sin embargo no pueden entender un libro de fiqh. Y no saben nada de la enseñanza del fiqh que hay en los libros. De hecho, ni siquiera creen en estas enseñanzas, las llaman intolerantes. En el pasado, los ‘ulama de Islam consultaban en los libros de fiqh las cuestiones sobre las cuales la gente les preguntaba, y de ellos extraían las respuestas. Pero el hombre de religión la-madhabi (no-madhab), siendo incapaz de entender un libro de fiqh, desviará al que pregunta diciéndole cualquier cosa que pase por su ignorante cabeza y su mente defectuosa, y le causará un daño considerable. Es a este efecto que nuestro Profeta (que Allah le bendiga y le dé paz) dijo: “El buen ‘alim es el mejor de la humanidad. El mal ‘alim es el peor de la humanidad.” Este Hadiz demuestra que los ‘ulama de Ahl as-Sunna son los mejores de la humanidad y que los la-madhabi (no-madhab) son los peores de la humanidad, porque los primeros guían a la gente a seguir a Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) y a llegar al Jardín, mientras los segundos les guían a sus ideas corruptas y al Fuego.

Ustad Ibn Jalifa Aliwi, licenciado por la Universidad Islámica de Jami’ al-Azhar, escribió en su libro Aqidat as-Salafi wa ‘l-jalaf: “Como ‘Allama Abu Suhra escribió en su libro Tarikh al-madhahibi ‘l-Islamiyya, algunas personas que disentían del madhab Hanbali en el cuarto siglo después de la Héjira, se hacían llamar ‘Salafiyin’. Abu ‘l-Faraj ibn al-Jawzi y otros ‘ulama del madhab Hanbali evitaron que la fitna (separación) se extendiese, proclamando que aquellos salafis no eran seguidores de Salaf as-Salihin, sino que eran portadores de bida’ pertenecientes al grupo de Mujassima. En el siglo séptimo Ibn Taimiyya organizó esta fitna de nuevo.

Los la-madhabi (no-madhab) han adoptado el nombre de ‘Salafiyya’ y han nombrado a Ibn Taimiyya ‘el gran Imam de los salafis’. Esto es cierto en el sentido de que la palabra ‘salafi’ no había existdo antes de su llegada. Habían existido Salaf as-Salihin cuyo madhab era Ahl as-Sunna. Las creencias corruptas de Ibn Taimiyya se convirtieron en la fuente para los wahabis y otras gentes la-madhabi (no-madhab). Ibn Taimiyya había sido educado en el madhab Hanbali, es decir, que había sido sunni. Pero al incrementar su conocimiento y llegar al grado de fatwa, se creyó auto-suficiente y empezó a sentirse superior a los ‘ulama de Ahl as-Sunna. El incremento de su conocimiento le trajo desviación. Entonces dejó de estar en el madhab Hanbali, puesto que estar en una de las cuatro escuelas implica tener las creencias de Ahl as-Sunna. De una persona que no tiene las creencias de Ahl as-Sunna no puede  decirse que pertenezca al madhab Hanbali.

La gente la-madhabi (no-madhab) se aferra a cada oportunidad para desprestigiar a los hombres de Sunna en su propio país. Acuden a todo tipo de estrategias para que sus libros no se lean y las enseñanzas de Ahl as-Sunna no se aprendan. Por ejemplo, un la-madhabi (no-madhab) dijo mencionando el nombre de un ‘alim auténtico: “¿Qué tiene que ver un farmacéutico con el conocimiento religioso? Debe trabajar en su propia rama y dejarnos a nosotros nuestros asuntos.” Qué afirmación tan estúpida! Cree que un científico no puede tener conocimiento del Din. No es consciente del hecho de que los científicos musulmanes observan la Creación Divina en cada momento, se dan cuenta de los Perfectos Atributos del Creador expuestos en el Libro de la Creación y, viendo la incapacidad de las criaturas comparada con el Poder Infinito de Allah, perciben continuamente que Allah es incomparable y que está lejos de toda imperfección. Max Plank, célebre físico nuclear alemán, expresó esto muy bien en su trabajo Der Strom. Pero el ignorante antes mencionado, apoyado en el documento que otro ignorante la-madhabi (no-madhab) le entregó, desde la posición que éste le otorgó y quizás encandilado por el oro extranjero, supone que el conocimiento de la religión es de uso exclusivo. Le pedimos a Allah que eleve su maltrecha persona (‘alim mencionedo) y a nosotros mismos! Y que Allah proteja a los jóvenes de las trampas de estos ladrones de religión certificados. Amin.

De hecho, el ‘alim mencionado sirvió a su nación humildemente durante más de 30 años en el campo de la farmacia y la ingeniería química. Y al mismo tiempo, obteniendo una educación islámica y trabajando día y noche durante 7 años, fue honrado con la ‘ijaza entregada por un gran ‘alim del Islam. Abrumado por el poder del conocimiento científico y religioso, comprendió plenamente su incapacidad. Por este descubrimiento intentó convertirse en un fiel siviente. La más grande de sus preocupaciones fue la de nunca suponer, cayendo en el encanto de títulos y condecoraciones, que él era una autoridad en estos temas. Su humildad y la grandeza de este temor están patentes en todos sus libros. No tuvo el coraje de escribir sus propias ideas y opiniones en sus libros. Intentó siempre ofrecer a sus jóvenes hermanos los valiosos escritos de los ‘ulama de Ahl as-Sunna, textos admirados por aquellos que los entendían y los traducían del árabe o del persa. Siendo tan grande su temor, no había pensado en escribir libros durante años. Pero al ver el Hadiz, en la primera página de Sawaiq-ul Muhriqa, que decía “Cuando la fitna se extienda, aquel que conozca la verdad debe transmitirla a otros, y si no lo hace Que Allah y la gente le maldigan!, empezó a reflexionar. Por un lado, cuando constataba la superioridad de comprensión y capacidad mental en la sabiduría del Din y el conocimiento científico de los ‘ulama de Ahl as-Sunna, y su perseverancia en ‘ibada y taqwa (temor de Allah), se sentía humilde: frente al océano de conocimiento que aquellos ‘ulama contenían, consideraba su propio conocimiento como una gota. Por otro lado, viendo como cada vez menos creyentes podían leer y entender los libros de Ahl as-Sunna, y viendo cómo corruptores e ignorantes se habían mezclado con los hombres del conocimiento auténtico del Din y habían escrito libros corruptos, se sintió apenado: la advertencia contenida en el Hadiz le consternó. También la compasión que sintió por sus hermanos más jóvenes le movió a servirles, y entonces comenzó a traducir y publicar sus selecciones de los libros de los ‘ulama de Ahl as-Sunna. Junto a las innumerables cartas de apreciación y felicitaciones que recibía, algunas veces era criticado y desprestigiado por los la-madhabi (no-madhab). Pero al no tener dudas sobre su sinceridad (ihlas) y veracidad para con su Señor y su conciencia, confiándose en Allah y haciendo tawassul al alma bendita de Su Mensajero (que Allah le bendiga y le dé paz) y a las de sus siervos dedicados, continuó con su tarea. Que Allah nos mantenga en el camino verdadero y agradable para El! Amin.

El gran ‘alim Hanafi Muhammad Bahit al-Muti’i, profesor en la Universidad de Jami’ al-Azhar de Egipto, escribió en su libro Tat’hir al-fu’ad min danisi ‘l-i’tiqad:

“De entre toda la gente, los profetas (la paz sea con ellos) tenían las más elevadas y maduras almas. Eran inmunes a cosas tales como el error, la inconsciencia, la perfidia, la intolerancia, la obstinación, seguir al nafs, el rencor o el odio. Los profetas comunicaban y explicaban las cosas que Allah les transmitía íntimamente. Las enseñanzas de Islam, las órdenes y prohibiciones son todas verdad. Ni una de ellas es errónea o está corrupta. Después de los profetas, la gente más elevada fueron los Sahaba, puesto que fueron instruidos, madurados y purificados en la suhba (compañía) de los profetas. Ellos siempre contaron lo que habían oído de los profetas. Todas las cosas que ellos dijeron son verdad y están lejos de los vicios antes mencionados. No se contradijeron los unos a los otros por intolerancia u obstinación, ni siguieron a su nafs. El hecho de que los Sahaba hayan explicado los ayats y Hadices, y que hayan empleado ijtihad para comunicar el Din de Allah a Sus esclavos, es la gran bendición de Allah para Su Umma y Su Compasión por Su Amado Profeta Muhammad (que Allah le bendiga y le dé paz). El Corán describe a los Sahaba como duros con los incrédulos y amables los unos con los otros, dice que hacían el salat diligentemente y que lo esperaban todo y el Jardín de Allah subhana wa ta’ala. Todo su ijtihad, sobre el cual la ijma’ se formulaba, es correcto. Todos fueron recompensados ya que la realidad es solo una.

La gente más elevada después de los Sahaba fueron aquellos que les vieron y fueron educados en su suhba. Estos se llaman los Tabi’in. Adquirieron su conocimiento del Din de los Sahaba. La gente más elevada después de los Tabi’in fueron aquellos que vieron a los Tabi’in y fueron instruidos en su suhba (compañía). Se llaman los Taba at-Tabi’in. De entre la gente de los siglos posteriores a ellos y hasta el Ultimo Día, los mejores son aquellos que se adaptan a ellos, aprenden sus enseñanzas y les siguen. De entre los hombres con autoridad en el Din después de Salaf as-Salihin, la persona sabia e inteligente, cuyas palabras y acciones estén de acuerdo con las de Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) y con las de los Salaf as-Salihin, que nunca se aparte de su rumbo en sus palabras y acciones, y que no exceda los límites de Islam, no temerá las degradaciones de otros. No sucumbirá a su desviación. No escuchará las palabras de los ignorantes. Empleará su intelecto y no se saldrá de los cuatro madhabs de los Imams mujtahid. Los musulmanes deben encontrar un ‘alim, preguntarle y aprender aquello que no sepan, y deben seguir su consejo en todo lo que hagan, por que un ‘alim con esta capacidad conocerá y hará conocer las medicinas que Allah ha creado para proteger a Sus esclavos del error y permitirles actuar correctamente. Conocerá las curas del alma. Curará a los psicópatas y a los retrasados. Este ‘alim se ceñirá a Islam en cada palabra, cada acción y cada creencia. Su comprensión siempre estará en lo correcto. Responderá siempre con certeza. Sus acciones serán agradables para Allah. Allahu ta’ala dará guía a aquellos que busquen los caminos de Su Amor. Allah protegerá contra conflicto y la opresión a los que tienen Imán y cumplen con los requisitos del Imán. Les hará alcanzar la Luz (Nur), la felicidad y la salvación. Encontrarán facilidad en todo lo que hagan. En el Día del Juicio estarán con los profetas, los siddiq, los shahid y los musulmanes salihun.

No importa en qué siglo, si un hombre de posición religiosa no sigue los principios del Profeta y sus Sahaba, si sus palabras, hechos y creencias no están de acuerdo con sus enseñanzas, si sigue sus propios pensamientos y excede los límites de Islam, si sobrepasa los cuatro madhabs en aquellas ciencias que no puede comprender, será juzgado como un hombre corrupto con una posición religiosa. Allah ha sellado su corazón. Sus ojos no pueden ver el camino correcto. Sus oídos no pueden oír la palabra correcta. Habrá un castigo terrible para él en el próximo mundo. No es agradable para Allah. La gente de su clase son enemigos de los profetas. Creen estar en el camino correcto. Se complacen con su comportamiento. Sin embargo siguen a Shaytan. Pocos de ellos se conciencian y retoman el camino recto. Todo lo que dicen parece amable, útil y maravilloso, pero todo lo que piensan y les es agradable es malo. Engañan a los tontos y les conducen a la corrupción. Sus palabras son limpias y brillantes como la nieve, pero al exponerlas al sol de la verdad se derriten. Estos malos hombres con posiciones religiosas, cuyos corazones han sido ennegrecidos y sellados por Allah, se llaman ahl al-bida’ o gente la-madhabi (no-madhab) con posiciones religiosas. Son la gente cuyas creencias y acciones no son compatibles con el Corán, ni con los Hadices, ni con la ijma’ al-Umma. Habiéndose desviado del camino recto, desvían a otros musulmanes también. Aquellos que les sigan irán al Fuego. Había muchos de estos corruptores en el tiempo de Salaf as-Salihin y también entre los hombres de autoridad en el Din que vinieron después de ellos. Su existencia entre los musulmanes es como una cangrena o un cáncer en alguna parte del cuerpo. A menos que la enfermedad se erradique, las partes sanas no podrán escapar del mal. Son como gente con un virus contagioso. Los que entran en contacto con ellos sufren las consecuencias. Debemos mantenernos alejados de ellos para que no nos perjudiquen.

De entre los hombre de religión corruptos, Ibn Taimiyya ha sido el más dañino de todos. En sus libros, y en particular en Al-wasita, Ibn Taimiyya está en desacuerdo con la ijma’ al-muslimin, contradice las claras declaraciones del Corán y los Hadices y no sigue el camino de Salaf as-Salihin. Siguiendo su mente defectuosa y pensamientos corruptos, se desvió hacia la incredulidad. Tenía mucho conocimiento. Allah hizo de su conocimiento la causa de su perdición. Siguió los deseos de su nafs. Trató de extender sus ideas erróneas en nombre de la verdad.

El gran ‘alim Ibn Hajar al-Makki (que Allah esté complacido con él) escribió en su libro Fatawa al-Hadiziyya:

“Allahu ta’ala hizo que Ibn Taimiyya sufriera un lapsus hacia la incredulidad y la corrupción. Le hizo ciego y sordo. Muchos ‘ulama informaron de que sus actos eran corruptos y sus palabras falsas, y lo probaron con documentos. Aquellos que lean los libros de los grandes ‘ulama del Islam Abu Hasan as-Subki, su hijo Taj ad-Din as-Subki y el Imam al-’Is ibn Jama’a, y aquellos que estudien las declaraciones dichas y escritas en respuesta a él por los ‘ulama Shafi’i, Maliki y Hanafi que vivieron en su tiempo, comprobarán que estamos en lo correcto.

Ibn Taimiyya difamó e insultó a los ‘ulama de tasawwuf. Y lo que es más grave, no vaciló en atacar a Hadrat Umar y Hadrat ‘Ali, pilares fundamentales de Islam. Sus palabras sobrepasaron la medida y las normas del decoro, y lanzó flechas notiene sentido. Estigmatizó a los ‘ulama del camino recto como portadores de bida’, incrédulos e ignorantes.

Dijo “Ideas corruptas de filósofos griegos han sido introducidas en los libros de los grandes hombres de tasawwuf”, y trató de probarlo con su pensamiento erróneo y desviado. Los jóvenes que no conocen la verdad podrían ser engañados por sus palabras falsas y ardientes. Dijo por ejemplo:

“Los hombres de Tasawwuf dicen ver el Lawh al-mahfuz. Algunos filósofos como Ibn Sina (Avicena) lo llaman an-nafs al falakiyya. Dicen que cuando el alma del hombre llega a la perfección, se une con an-nafs al falakiyya o al-’aql al-fa’al mientras se está despierto o dormido, y que cuando el alma de una persona se une con estas dos cosas, que son las que causan todo lo que ocurre en el mundo, se convierte en conocedor de las cosas existentes en ellas. Esto no fue expresado por los filósofos griegos, lo dijo Ibn Sina y gente como él que vino luego. También Imam Abu Hami al-Ghazzali, Muhyddin ibn al-’Arabi y el filósofo andaluz Qutb ad-Din Muhammad ibn Sa’bin hicieron declaraciones de este tipo. Estas son palabras de filósofos. Estas cosas no existen en Islam. Con estas palabras se desviaron del camino recto. Se convirtieron en mulhids como los mulhids llamados shi’a (chiítas), isma’iliyya, qaramitis y batinis. Dejaron el camino recto seguido por los ‘ulama de Ahl as-Sunna y de los Hadices y de los hombres de tasawwuf sunni como Fudail ibn ‘Iyad. Mientras se sumergían en la filosofía por un lado, luchaban contra grupos como los Mu’tazila y los Kuramiyya por el otro. Hay tres grupos de hombres de tasawwuf: los primeros se adhieren al Hadiz y la Sunna. El segundo grupo son herejes como los Kuramiyya. El tercer grupo son los seguidores de los libros de Ijwan as-safa y las palabras de Abu ‘l-Hayyan. Ibn al-’Arabi e Ibn Sa’bin adoptaron las declaraciones de filósofos y las hicieron declaraciones de hombres de tasawwuf. El libro de Ibn Sina (Avicena) Aji al-isharat ‘ala maqami ‘l-arifin contiene muchas de estas declaraciones. También Imam al-Ghazzali dijo cosas parecidas en algunos de sus libros como Al-kitab al-madnun y Mishkat al-anwar. De hecho, su amigo Abu Bakr Ibn al-’Arabi trató de salvarlo diciendo que se había entregado a la filosofía, pero no lo consiguió. Por otro lado Imam al-Ghazzali dijo que los filósofos eran incrédulos. Hacia el final de su vida leyó [el Sahih de] al-Bujari. Algunos dicen que esto le hizo olvidar las ideas que había escrito. Otros dijeron que esas declaraciones le fueron atribuidas para difamarle. Hay varios informes sobre Imam al-Ghazzali en este sentido. Muhammad Mazari, un ‘alim Maliki educado en Sicilia, Turtushi, un ‘alim andaluz, Ibn al-Jawzi, Ibn ‘Uqail y otros, dijeron muchas cosas.”

Las afirmaciones de Ibn Taimiyya muestran claramente sus malos pensamientos hacia los ‘ulama de Ahl as-Sunna. Hizo este tipo de afirmaciones incluso acerca de los más grandes Sahaba. Estigmatizó a la mayoría de los ‘ulama de Ahl as-Sunna como herejes. Y mientras el denigraba al gran wali y qutb al-’arifin Hadrat Abu ‘l-Hasan ash-Shadhili por sus libros Hizb al-kebir y Hizb al-bakhr y hacía difamaciones escuálidas sobre los grandes hombres de tasawwuf como Muhyddin Ibn al-’Arabi, ‘Umar ibn al-Farid, Ibn Sab’in y Hallaj Husain ibn Mansur, los ‘ulama de su tiempo declararon unánimemente que estaba desviado y corrupto. De hecho hubo ‘ulama que emitieron fatwa declarándole incrédulo. Una carta escrita a Ibn Taimiyya en el 705/1305 dice: “‘Oh hermano musulmán, que se considera a si mismo un gran ‘alim y el Imam de este tiempo! ‘Yo te amaba por Allah! Desaprobaba a los ‘ulama que estaban en tu contra. Pero oír tus palabras desprovistas de amor me ha confundido. ¿Duda el sabio que el día se acaba cuando el sol se pone? Dijiste estar en el camino recto y estar haciendo al-amru bi ‘l-ma’ruf wa ‘n-nahyi ‘ani ‘l-munkar. Allahu ta’ala conoce tus propósitos e intenciones. Pero la ihlas (sinceridad) de una persona se deduce de sus actos. Tus actos han descubierto tus palabras. Engañado por los que siguen a su nafs, no solo has difamado a los que viven en tu tiempo sino que has estigmatizado como incrédulos a algunos de los que ya han muerto. No satisfecho con atacar a los sucesores de Salaf as-Salihin, has difamado a los Sahaba al-kiram, especialmente a los más grandes. ¿Es que no te imaginas la situación en la que te encontrarás cuando esas grandes gentes pidan sus derechos el Día del Levantamiento? En el mimbar de Jami’ al-jabal en la ciudad de Salihiyya dijiste que Hadrat ‘Umar (que Allah esté complacido con él) había tenido algunas declaraciones erróneas y algunos desastres. ¿Cuáles eran esos desastres?   De cuáles de esos desastres te informaron los Salaf as-salihin? Dijiste que Hadrat ‘Ali tuvo más de trescientos errores. Si esto hubiera sido cierto de Hadrat ‘Ali ¿Te quedaría a ti alguna palabra veraz? Ahora comienzo a actuar contra tí. Intentaré proteger a los musulmanes contra tu maldad, porque has sobrepasado la medida. Tu tormento ha llegado a todos los vivos y muertos. Los creyentes deben rehuir tu mal.”

Taj ad-Din as-Subki hizo una lista de los asuntos en los cuales Ibn Taimiyya estaba en desacuerdo con Salaf as-Salihin:

1. Dijo que el ‘Talaq (divorcio islámico) no tiene validez; [en caso de que ocurra,] es necesario pagar kaffara (igual a la que se paga) por un juramento. Ninguno de los ‘ulama de Islam habían dicho que había que pagar kaffara.

2. Dijo que el ‘Talaq dado a una mujer haid (menstruante) no es válido.

3. Dijo “no es necesario hacer qadha (recuperación) por un salat omitido deliberadamente.”

4. Dijo “Es permisible (mubah) que una mujer haid (menstruante) haga el tawaf de la Ka’aba. [Si lo hace] no deberá pagar kaffara.”

5. Dijo “Un talaq dado en nombre de tres talaqs sigue siendo un talaq.” Sin embargo, antes de decir esto, había repetido durante años que la ijma’ al-muslimin no era así.

6. Dijo “Los impuestos no compatibles con Islam son halal para aquellos que los exigen.”

7. “Cuando se recogen impuestos de los comerciantes, estos pagos son como zakat, aunque no se pretendiera que lo fueran”, dijo.

8. Dijo “El agua no se convierte en najs (impura) cuando un ratón o algo similar muere en ella.”

9. Dijo “Es permisible para una persona junub (en estado de impureza mayor) hacer salats voluntarios sin hacer ghusul por la noche.”

10. Dijo “Las condiciones estipuladas por el waqif (persona que dedica propiedad a un waqf o fundación benéfica) no se toman en consideración.”

11. Dijo “Una persona en desacuerdo con ijma’ al-Umma no se convierte en un incrédulo o un infractor.”

12. Dijo “Allah es mahall-i hawadiz y está hecho de partículas que se unen entre ellas.”

13. Dijo “El Corán fue creado en el Dhat (esencia, persona) de Allah.”

14. Dijo “El ‘alam, es decir las criaturas, son eternas con sus clases.”

15. Dijo “Allah debe crear cosas buenas.”

16. Dijo “Allah tiene cuerpo y dirección. Cambia Su lugar.”

17. Dijo “El Fuego no es eterno, se apagará al final.”

18. Negó el hecho de que los profetas son inocentes.

19. Dijo “Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz) no es diferente de otra gente. No esta permitido rezar a través de su intercesión.”

20. Dijo “Es una transgresión ir a Medina con la intención de visitar a Rasulullah (que Allah le bendiga y le dé paz).”

21. También dijo “Es haram ir allí para pedir shafa’a (intercesión).”

22. Dijo “Los libros Tawrat y al-Injil (la Torá y el libro de Jesús) no diferían en su vocabulario sino en su significado.”

Algunos ‘ulama dijeron que la mayoría de las declaraciones citadas no pertenecían a Ibn Taimiyya, pero ninguno ha negado que dijera que Allah tenía direcciones y que estaba hecho de partículas que se unían entre ellas. Sin embargo se declaró en consenso que Ibn Taimiyya era rico en ‘ilm, jalala y diyana. Una persona que tiene fiqh, conocimiento, justicia y razón debe primero observar la cuestión y luego decidir sobre ella con prudencia. Especialmente, juzgando la incredulidad de un musulmán, su transgresión o que deba ser ejecutado, requiere observaciones minuciosas y extrema circunspección.

Recientemente se ha puesto de moda imitar a Ibn Taimiyya. Defienden sus escritos desviados y reproducen sus libros, particularmente su Al-wasita. De principio a fin, este libro está lleno de sus ideas disconformes con el Corán, los Hadices y la ijma’ al-muslimin. Levanta fitnas y facciones entre sus lectores y causa hostilidad entre hermanos. Los wahabis en India y aquellos hombres de religión ignorantes que cayeron en sus trampas en otros países musulmanes, han hecho de Ibn Taimiyya un estandarte para sí mismos y le han dado nombres como ‘Gran Mujtahid’ y ‘Sheij al-Islam’. Acogen sus pensamientos transgresores y escritos corruptos en el nombre de la creencia y el Imán. Para detener esta terrible corriente que trae divisiones entre los musulmanes y destruye Islam desde dentro, debemos leer los libros de los ‘ulama de Ahl as-Sunna que refutan a estos transgresores con documentos. De entre esta literatura, el libro en árabe Shifa as-siqam fi ziyarati jayri ‘l-anam, escrito por el gran Imam y profundamente sabio Taqi ad-Din as-Subki (que Allah esté complacido con él), destroza las ideas corruptas de Ibn Taimiyya, elimina su facción y expone su obstinación. Previene la extensión de sus malas intenciones y creencias erróneas.

 

                                                                                                                                     

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